Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

Desde San Lázaro. México en llamas. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

24 Jul 2025
234 veces
Desde San Lázaro. México en llamas. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://x.com/SSPCMexico

Con las revelaciones que están surgiendo en el caso de Hernán Bermúdez (Comandante H) fiel escudero de Adán Augusto López, ex gobernador de Tabasco, ex titular de la Segob, ex corcholata presidencial de Morena y ahora flamante coordinador del grupo parlamentario del partido en el poder en el Senado, se observa que la influencia delictiva de La Barredora (grupo criminal que comandaba) extendió sus tentáculos a Chiapas y Veracruz en donde los índices delictivos crecieron exponencialmente.

Del actual gobernador de Tabasco, Javier May, viene la persecución contra Adán y Hernán y no solo se trata de un viejo ajuste de cuentas, sino de revelar la connivencia con criminales que no solo trafican drogas, sino que secuestran a migrantes y toda una gama de delitos que incluye el huachicoleo de combustibles.

La Sedena ha registrado el paso delictivo de estos dos personajes y también las agencias de seguridad interior de Estados Unidos.

Paralelamente a este caso en donde converge el poder público con la fuerza del crimen organizado, ocurre que en el sur del Estado de México se hacen operativos contra la extorsión y derecho de piso que sucede en una buena cantidad de los 125 municipios de esa entidad y que, se observa la poderosa influencia de la Familia Michoacana que controla prácticamente parte de la actividad comercial.

La entidad más poblada de la entidad padece el flagelo que representa el derecho de piso y la extorsión, particularmente en los municipios de relevancia como la capital y los lugares turísticos más emblemáticos de Edomex.

En este caso, la gobernadora Delfina Gómez encabeza la cruzada contra los criminales apoyada por el gobierno federal y en donde saltan nombres a la palestra de funcionarios públicos de nivel estatal y municipal que están coludidos con los delincuentes y que como se recordará, hace algunos meses se llevó a cabo en ese estado la operación “enjambre” para atrapar a varios alcaldes que estaban coludidos con los malosos y ahora está el operativo denominado “liberación”

En entidades que gobierna el PAN, como Guanajuato y ahora Querétaro se lucha contra la delincuencia, calle por calle por recobrar la paz y la seguridad y aunque existe plena coordinación entre los tres niveles de gobierno, lo cierto es que todavía no se le pega en el corazón del monstruo de mil cabezas que azota a los habitantes.

De igual manera ocurre en el norte del país, en donde prácticamente en todas las ciudades fronterizas con Estados Unidos, existe una gran actividad delincuencial y que decir de lo que ocurre en Sinaloa, Sonora y Tamaulipas que viven un estado de sitio con las luchas entre los cárteles de la droga.

No hay que perder de vista lo que ocurre en Michoacán, Guerrero, Veracruz, Puebla, Jalisco, con sus campos de exterminio, Nayarit, Colima, Baja California Sur y Zacatecas

La CDMX no es ajena a la actividad criminal ya que, no obstante, el maquillaje de los índices delictivos en delitos como homicidios, feminicidios, robo con violencia, desparecidos, extorsión y cobro de derecho de piso, la situación está sumamente candente. Para constatar lo anterior no basta con acudir a las oficinas de las fiscalías ubicadas en las alcaldías, sino que hay que observar la cifra negra de delitos que no son denunciados precisamente porque la instrucción superior es desanimar a los ciudadanos a que formalicen sus denuncias ante las autoridades correspondientes.

Otra actividad criminal es auspiciada por las autoridades y se trata de los grupos radicales de Morena que se encargan de patrocinar a los golpeadores que se infiltran en las manifestaciones como la que ocurrió el pasado fin de semana dizque contra la gentrificación y que vandalizaron instalaciones de la UNAM con la complacencia de las autoridades capitalinas.

Efectivamente, ante la carta blanca que extendió AMLO durante su administración a los criminales con su malograda política de Abrazos no balazos, se empoderó a la delincuencia a niveles alarmantes en todo el país, a grado tal que el gobierno norteamericano está preocupado por lo que representa este fenómeno para su seguridad interior, de allí se desprenden las amenazas contantes del presidente Donald Trump hacia su contraparte mexicana con castigos en la imposición de aranceles y sanciones a varios productos mexicanos como el jitomate, ganado y próximamente la degradación aérea, entre otros castigos para que se ponga la pilas el gobierno de la presidenta Sheinbaum.

Después de seis años de inmovilidad contra los criminales, no se puede solucionar el problema en unos cuantos meses, al contrario, va a tardar varios años para que se empiece a notar entre los ciudadanos, el éxito de las operaciones que lleva a cabo Omar García Harfuch, titular de la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana, además de todo lo que operan la Sedena y la Marina.

De la Guardia Nacional, diremos que algunos de sus mandos están ya contaminados por la influencia de los malandros y por ello, es necesario la rotación o cese de algunos de ellos.

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • Mayo 2026

    América: entre el arbitraje y la terquedad de Jardine, las Águilas exigen una renovación total

    El Club América atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años. Lo que hace apenas unos meses parecía el inicio de una era dominante, hoy se ha convertido en una etapa de frustración, desgaste y decisiones equivocadas. Entre un arbitraje -CESAR ARTURO RAMOS PALAZUELOS y el VAR- que volvió a perjudicar al equipo en momentos determinantes y la evidente falta de autocrítica de André Jardine, las Águilas acumulan otro fracaso que obliga a una profunda reconstrucción.

    El crédito del entrenador brasileño se ha agotado.

    Nadie puede negar que Jardine escribió páginas doradas con el tricampeonato, una hazaña que quedará para siempre en la historia azulcrema. Sin embargo, en el futbol el pasado no garantiza el futuro. El técnico se ha aferrado a fórmulas desgastadas, ha insistido en jugadores que ya no marcan diferencia y ha mostrado poca capacidad para reinventar al equipo en los momentos de mayor exigencia.

    Durante el último año, el América ha sufrido golpes que contrastan con la grandeza de la institución. La eliminación en la CONCACAF Champions Cup, la pérdida de protagonismo en la Liga MX y el descenso en el nivel colectivo confirman que el plantel ha entrado en una peligrosa zona de confort.

    A ello se suman decisiones arbitrales sumamente cuestionables, marcaciones polémicas y criterios inconsistentes que terminaron inclinando partidos importantes. Pero sería un error reducir el fracaso únicamente al silbante. El verdadero problema está dentro del vestidor y en el banquillo.

    Jardine perdió el control del proyecto

    El América dejó de ser ese equipo agresivo, dinámico y contundente que asfixiaba a sus rivales. Hoy luce predecible, lento y sin variantes ofensivas. El técnico parece incapaz de modificar el rumbo cuando los encuentros se complican.

    Sus cambios suelen llegar tarde, la lectura táctica es limitada y la confianza en ciertos jugadores parece obedecer más a la terquedad que al rendimiento. Cuando un entrenador deja de tomar decisiones con base en el presente, el ciclo inevitablemente entra en decadencia.

    El club no puede seguir viviendo de la nostalgia del tricampeonato. La exigencia del América obliga a competir y ganar siempre.

    Los extranjeros que deben salir

    La directiva encabezada por Emilio Azcárraga Jean debe emprender una depuración profunda del plantel. La base actual ha mostrado claros signos de agotamiento.

    La reestructuración debe comenzar con los jugadores extranjeros que no justifican su permanencia. Salvo dos excepciones, el resto ha quedado a deber.

    Brian Rodríguez

    Es uno de los pocos elementos desequilibrantes. Su velocidad, capacidad de desborde y generación de peligro lo convierten en una pieza valiosa para el futuro.

    Alejandro Zendejas

    Aunque ha tenido altibajos, mantiene intensidad, compromiso y una productividad ofensiva superior al promedio.

    Otros futbolistas que durante mucho tiempo fueron considerados fundamentales han disminuido notablemente su nivel. Algunos están lejos de su mejor versión física; otros simplemente ya no aportan lo necesario para sostener un proyecto ganador.

    Los tres brasileños, que ni mencionar sus nombres, resultaron un verdadero fracaso.

    El América necesita hambre, competencia interna y jugadores comprometidos con recuperar la hegemonía. El prestigio no puede ser garantía de titularidad.

    Es una lástima que Henry Martí tenga que terminar su ciclo en el campeonísimo de una forma lastimosa y no solo hablamos del penal que fallo ante Pumas que significaba el pase a semifinales, sino por el cúmulo de lesiones que arrastra y que no podrá recuperarse.

    Refuerzos con jerarquía y hambre de triunfo

    La institución debe aprovechar el próximo mercado para incorporar futbolistas de alto nivel, con personalidad y capacidad para marcar diferencia inmediata. No se trata de contratar por nombre, sino de reclutar elementos con ambición y carácter.

    Las Águilas necesitan:

    3 delanteros contundentes.

    1 mediocampista con creatividad.

    2 defensas centrales con liderazgo.

    3 Laterales con mayor profundidad.

    ¿Continuidad o cambio en el banquillo?

    La gran interrogante es si Jardine debe continuar.

    El reconocimiento por sus títulos es incuestionable, pero el presente exige decisiones frías. Si la directiva concluye que el entrenador ya no puede renovar al equipo ni recuperar la intensidad competitiva, entonces el relevo debe concretarse de inmediato.

    En el América no hay espacio para procesos sostenidos únicamente por gratitud.

    La afición ya no tolera más fracasos

    La afición azulcrema es la más exigente del país. Acostumbrada a títulos y protagonismo, no acepta excusas. El arbitraje pudo influir, pero no explica la falta de funcionamiento, la escasa reacción y la pérdida de identidad.

    El descontento es creciente y la paciencia se agota.

    Se acabó el tiempo de las contemplaciones

    El América enfrenta compromisos de máxima exigencia en los próximos meses y necesita presentarse con una imagen renovada. La plantilla requiere una sacudida profunda y la dirección técnica debe demostrar, de manera inmediata, que todavía tiene capacidad para liderar un proyecto ganador.

    Si no hay cambios de fondo, el equipo seguirá acumulando decepciones.

    Porque en el América, el pasado se respeta, pero el presente manda. Y hoy, entre decisiones arbitrales polémicas y los errores de André Jardine, queda claro que las Águilas necesitan una purga total para volver a volar hacia lo más alto del futbol mexicano.