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Como veo, doy. Kamala Harris ¿Primera presidenta de los EE.UU.? Por: Jorge Luis Galicia Palacios Destacado

23 Sep 2024
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Como veo, doy. Kamala Harris ¿Primera presidenta de los EE.UU.? Por: Jorge Luis Galicia Palacios Imagen tomada de: https://twitter.com/KamalaHarris
  • Kamala Harris ¿Primera presidenta de los EE.UU.?
  • Encuestas dan como favorita a la candidata. Hay tiro entre demócratas y republicanos 

Bien dicen los que saben que en política no hay nada escrito, porque esta es volátil y obedece a coyunturas. Hace aproximadamente dos meses, en este espacio, nos referimos a las dificultades por las que el Partido Demócrata y su candidato Joe Biden transitaban en el proceso electoral que por la sucesión presidencial se vive en el país de la bandera de las barras y las estrellas.

Hoy la candidata sustituta de los demócratas, Kamala Harris hasta se da el lujo de retar a su oponente, el republicano Donald Trump, a un segundo debate rumbo a la nominación presidencial y para ello propuso llevar este segundo encuentro la fecha del 23 de octubre en las instalaciones de canal CNN, y no es para menos, hace dos semanas a la candidata le fue muy bien ante un desconcertado oponente que seguramente pensó en tener un día de campo como el que tuvo en su intercambio de ideas contra el actual presidente estadounidense. Eran otros tiempos y paradójicamente hasta el atentado contra el expresidente Trump le sumaba puntos a su candidatura.

Hace un par de meses, recordamos, en los Estados Unidos el partido demócrata sufría para posicionar a su candidato frente a un Donald Trump muy echado pa´delante, quien parecía enfilarse a dirigir por segunda ocasión el destino del país más poderosos del mundo, pero como en democracia los resultados se definen en las urnas, es un hecho que si hoy fueran las elecciones en el país vecino del norte de México, estaríamos en condiciones de adelantar la noticia del triunfo por primera vez de una mujer en la persona de Kamala Harris como presidenta. Faltan poco más de un mes para la elección, pero los números en las encuestas están ahí y el escenario para Donald Trump no es el mismo que contra su contrincante anterior.

LA CARTAS HABLAN.- La jornada electiva en los EE.UU. se desarrollará el primer martes de noviembre próximo, hace aproximadamente dos meses la mayoría de las encuestas vaticinaban el triunfo del candidato del Partido Republicano, hoy los estudios de opinión pública han dado un giro de 180 grados en sus resultados y dan como favorita a la abanderada del Partido Demócrata: Kamala Harris.

De acuerdo con una reciente encuesta del influyente diario The New York Times, más del 65% de los posibles votantes consideró que Harris ganó el debate y tuvo un buen desempeño frente a su oponente Trump.

Es cierto, es una encuesta, pero a diferencia de hace dos meses hoy el proceso electoral indica que al menos hay tiro entre los republicanos y los demócratas, que la contienda está dividida, pero que la vicepresidenta puede ser presidenta. Que conste.

VA MI RESTO.- No hay duda, las cosas han cambiado en el proceso electoral al otro lado de nuestra Frontera norte, hoy los números de las casas encuestadoras son muy distintos porque distinta es la candidata que Donald Trump tiene enfrente. Kamala no es la candidata que titubea, no es la candidata que duda, no es la candidata que confunde a sus oyentes, no es la candidata timorata ante un parlanchín del lado de los republicanos, no, la vicepresidenta y hoy candidata del partido demócrata llegó a dar frescura y fuerza a un proceso electoral que parecía definido hacia el lado republicano.

En fin, la cuenta regresiva para el proceso electoral estadounidense ya está en curso y si no sucede nada relevante que cambie el rumbo de la actual coyuntura de aquí al 5 de noviembre próximo, lo más seguro es que Kamala Harris será la primera presidenta de nuestro vecino país del norte, y hasta ahí porque como veo doy.

 

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El apunte del director

  • El quinto partido está más cerca que nunca

    La Selección Mexicana de futbol se encuentra ante una oportunidad histórica. Después de que concluya la fase de grupos como líder de su sector tras imponerse con autoridad al representativo de Corea y de República Checa, el camino hacia el anhelado quinto partido luce más despejado que en cualquier otra Copa del Mundo.

    Durante décadas, el famoso "quinto partido" se convirtió en una especie de maldición para el futbol mexicano. Generaciones enteras de jugadores se quedaron a las puertas de romper esa barrera psicológica y deportiva que ha perseguido al Tricolor desde que se instauró el actual formato de competencia. Sin embargo, el Mundial de 2026 ofrece condiciones inéditas que pueden cambiar la historia.

    Hay que considerar para este apunte que, al ser 48 selecciones, pues el quinto partido en realidad sería el cuarto con menos equipos.

    Terminar en el primer lugar del grupo no es un detalle menor. Significa evitar en la siguiente ronda a una potencia mundial y enfrentar a un tercer lugar clasificado, un rival que, al menos en el papel, tendría menor jerarquía futbolística. Pero existe otro factor que juega a favor de México y que podría resultar determinante: la localía.

    El Estadio Azteca volverá a convertirse en el escenario de las grandes gestas nacionales. El Coloso de Santa Úrsula no es un estadio cualquiera. Su historia, su ambiente y sus más de dos mil metros de altitud sobre el nivel del mar representan una ventaja competitiva que pocas selecciones pueden presumir. Ahí han sufrido campeones del mundo, ahí se han escrito páginas legendarias del futbol internacional y ahí la Selección Mexicana suele multiplicar su rendimiento.

    Si los pronósticos se cumplen y México supera con éxito la ronda de eliminación directa frente al tercer lugar clasificado, el tan esperado quinto partido también se disputaría en el Azteca. Nuevamente, el Tricolor tendría de su lado a más de 80 mil aficionados convertidos en un auténtico jugador número doce, además de unas condiciones climáticas y geográficas que suelen incomodar a los visitantes.

    Por supuesto, a partir de los cuartos de final ya no existen rivales sencillos. Del otro lado aparecería una selección de primer nivel, una potencia acostumbrada a disputar las instancias definitivas de los mundiales. Sin embargo, incluso esos gigantes tendrían que enfrentar la presión de un estadio volcado completamente a favor del equipo mexicano y adaptarse a una altitud que históricamente ha sido un factor determinante.

    La ilusión, por primera vez en mucho tiempo, parece sustentarse en argumentos deportivos y no solamente en el entusiasmo de la afición. México ha mostrado orden táctico, personalidad y una generación de futbolistas que entiende la trascendencia de jugar un Mundial en casa. Además, el cuerpo técnico ha sabido gestionar la presión y aprovechar las ventajas que ofrece ser anfitrión.

    Por ello, no resulta exagerado pensar que el famoso quinto partido está al alcance de la mano. Más aún, existen condiciones reales para creer que el Tricolor puede ir más allá y buscar el sexto encuentro, una hazaña que colocaría a esta generación en el sitio más alto de la historia del futbol mexicano.

    El sueño ya no parece una utopía. El Azteca está listo, la afición está entregada y la Selección tiene el destino en sus manos. La oportunidad es inmejorable. Ahora corresponde al Tricolor convertir la ilusión de millones de mexicanos en una realidad que el país ha esperado durante décadas.