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Mensaje del Maestro Alfonso Cepeda Salas, con motivo de Día de la Educadora y el Educador Destacado

23 Abr 2024
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Mensaje del Maestro Alfonso Cepeda Salas, con motivo de Día de la Educadora y el Educador Imagen tomada de: https://snte.org.mx/

Apreciadas educadoras y estimados educadores

Distinguidas maestras y maestros de Educación Inicial y Preescolar

En esta fecha memorable, que la sociedad mexicana y la comunidad educativa nacional elegimos para homenajear a las y los educadores, me siento muy honrado por tener la oportunidad de expresar mi más sincera felicitación y enviar un emotivo abrazo a quienes con impecable profesionalismo y vocación dedican su vida a formar a los seres humanos que van a cambiar el mundo.

Por estas razones, para el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación celebrar el Día de la Educadora es uno de los acontecimientos más luminosos de nuestro calendario cívico.

Lo es, porque como escribió la maestra Estefanía Castañeda, la misión fundamental de las y los educadores es despertar en la infancia la curiosidad por conocer el entorno que los rodea.

Lo es, porque nos brinda la posibilidad de encomiar a las maestras y maestros de Educación Inicial y Preescolar, quienes, con ingenio, entusiasmo, encanto, finura y creatividad, prodigan un profundo cariño y afecto a los pequeños que las madres y padres de familia les confían.

Además, por su identidad sindical, reciban un justo y merecido reconocimiento por educar a la infancia mexicana en el arte del bien vivir, por generar ambientes de aprendizaje agradables, que le permiten desarrollar sus facultades y destrezas afectivas, motoras, cognitivas, artísticas, lingüísticas y sociales.

Tengan la certeza de que el tiempo jamás podrá borrar el grato recuerdo de la educadora que con vocación enseña a cantar, bailar y marchar; a pintar y realizar infinidad de actividades que modelan el conocimiento, la actitud y aptitud de nuestros pequeños frente a la vida.

Precisamente, por sus enormes contribuciones, es fundamental que redoblemos los esfuerzos hasta lograr el efectivo reconocimiento de las y los educadores como profesionales, hasta alcanzar la efectiva dignificación de sus condiciones laborales, económicas, sociales y de vida, pues con su quehacer diario se lo han ganado a pulso.

Amigas y amigos educadores:

Con su ejemplo, nuestra organización sindical refrenda su compromiso con las instituciones republicanas y con el derecho humano a la educación, fortaleciéndola como un bien público y patrimonio irrenunciable del pueblo de México.

Para el SNTE es un orgullo que estén todos los días en todo el territorio nacional, ayudando a formar ciudadanos críticos, reflexivos, participativos y exigentes; resueltos a ponerse al servicio del progreso, el bienestar, la justicia, la libertad y la democracia.

¡Muchas, muchísimas felicidades!

Con información de: https://snte.org.mx/

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El apunte del director

  • El quinto partido está más cerca que nunca

    La Selección Mexicana de futbol se encuentra ante una oportunidad histórica. Después de que concluya la fase de grupos como líder de su sector tras imponerse con autoridad al representativo de Corea y de República Checa, el camino hacia el anhelado quinto partido luce más despejado que en cualquier otra Copa del Mundo.

    Durante décadas, el famoso "quinto partido" se convirtió en una especie de maldición para el futbol mexicano. Generaciones enteras de jugadores se quedaron a las puertas de romper esa barrera psicológica y deportiva que ha perseguido al Tricolor desde que se instauró el actual formato de competencia. Sin embargo, el Mundial de 2026 ofrece condiciones inéditas que pueden cambiar la historia.

    Hay que considerar para este apunte que, al ser 48 selecciones, pues el quinto partido en realidad sería el cuarto con menos equipos.

    Terminar en el primer lugar del grupo no es un detalle menor. Significa evitar en la siguiente ronda a una potencia mundial y enfrentar a un tercer lugar clasificado, un rival que, al menos en el papel, tendría menor jerarquía futbolística. Pero existe otro factor que juega a favor de México y que podría resultar determinante: la localía.

    El Estadio Azteca volverá a convertirse en el escenario de las grandes gestas nacionales. El Coloso de Santa Úrsula no es un estadio cualquiera. Su historia, su ambiente y sus más de dos mil metros de altitud sobre el nivel del mar representan una ventaja competitiva que pocas selecciones pueden presumir. Ahí han sufrido campeones del mundo, ahí se han escrito páginas legendarias del futbol internacional y ahí la Selección Mexicana suele multiplicar su rendimiento.

    Si los pronósticos se cumplen y México supera con éxito la ronda de eliminación directa frente al tercer lugar clasificado, el tan esperado quinto partido también se disputaría en el Azteca. Nuevamente, el Tricolor tendría de su lado a más de 80 mil aficionados convertidos en un auténtico jugador número doce, además de unas condiciones climáticas y geográficas que suelen incomodar a los visitantes.

    Por supuesto, a partir de los cuartos de final ya no existen rivales sencillos. Del otro lado aparecería una selección de primer nivel, una potencia acostumbrada a disputar las instancias definitivas de los mundiales. Sin embargo, incluso esos gigantes tendrían que enfrentar la presión de un estadio volcado completamente a favor del equipo mexicano y adaptarse a una altitud que históricamente ha sido un factor determinante.

    La ilusión, por primera vez en mucho tiempo, parece sustentarse en argumentos deportivos y no solamente en el entusiasmo de la afición. México ha mostrado orden táctico, personalidad y una generación de futbolistas que entiende la trascendencia de jugar un Mundial en casa. Además, el cuerpo técnico ha sabido gestionar la presión y aprovechar las ventajas que ofrece ser anfitrión.

    Por ello, no resulta exagerado pensar que el famoso quinto partido está al alcance de la mano. Más aún, existen condiciones reales para creer que el Tricolor puede ir más allá y buscar el sexto encuentro, una hazaña que colocaría a esta generación en el sitio más alto de la historia del futbol mexicano.

    El sueño ya no parece una utopía. El Azteca está listo, la afición está entregada y la Selección tiene el destino en sus manos. La oportunidad es inmejorable. Ahora corresponde al Tricolor convertir la ilusión de millones de mexicanos en una realidad que el país ha esperado durante décadas.