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Desde San Lázaro. Robo a las pensiones de los trabajadores. Por: Alejo Sánchez Cano Destacado

17 Abr 2024
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Desde San Lázaro. Robo a las pensiones de los trabajadores. Por: Alejo Sánchez Cano Imagen tomada de: https://twitter.com/Mx_Diputados

Al cuarto para las doce, es decir cuando a la LXV Legislatura le restan cinco sesiones para que culmine su último periodo de sesiones, los legisladores de Morena y rémoras aprobarán la reforma la iniciativa en materia de pensiones con la cual se le arrebatarán sus recursos a los trabajadores que tienen ahorrados en las Afores,  con el señuelo de que se les mejorará su pensión con los excedentes que genere el Tren Maya y otras obras faraónicas de AMLO.

Hemos dicho en este espacio que todo lo que promueve el presidente hay que pasarlo por el crisol de las elecciones, entonces diremos que esta Iniciativa tiene propósitos electoreros, toda vez que busca granjearse las simpatías de los trabajadores que perciben ingresos menores a 16 mil pesos mensuales.

Además, ante la quiebra en la que se encuentra el gobierno de la 4T, pues buscan recursos hasta por debajo de las piedras, debajo de las Afores, para tener el cash requerido el 2 de junio.

Esta aseveración no es descabellada, toda vez que, ante la posibilidad real de que ocurra la alternancia en el poder, se prepara una elección de Estado que impida por todos los caminos,  que López Obrador le entregue la banda presidencial a Xóchitl Gálvez.

De acuerdo a los expertos, el gasto presupuestal en el rubro de pensiones, si se aprueba la reforma en cuestión, se elevaría de 5.8 por ciento del PIB a 7.8 por ciento para el 2030 y con ello se pondría en riesgo las finanzas de México al elevar el gasto.

Al jalar la cobija del presupuesto, se descobijan  otros requerimientos que tiene la población como salud, educación e inclusión social, seguridad pública, etc.

Como se aprecia, López Obrador, está dejando en una situación muy precaria al país para los próximos seis años.

Si ya de por sí, se requiere más contratar más deuda para cubrir el presupuesto, para cuando termine el sexenio de la próxima presidenta, pues las cosas estarán más complicadas.

La herencia maldita que deja AMLO a su sucesora la acota sus márgenes de maniobra financieros y presupuestarios para impulsar las nuevas propuestas  que emitió en la campaña política. Diremos que, independientemente de quien gane la elección, no será posible que cumplan sus promesas a menos que promuevan una reforma fiscal que implica un gran castigo a los contribuyentes cautivos.

Si en realidad se quiere mejorar el sistema de pensiones, no se acudirían a estas medidas electoreras que pretenden birlarle sus recursos a los trabajadores, por el contrario, deberían inyectarle recursos federales a las Afores para compensar la pérdida del poder adquisitivo.

La propuesta de reforma en materia de pensiones tiene como objetivo impactar e influir en las elecciones con el cuento de que los trabajadores se retirarán con su último salario.

En la práctica pretenden confiscar las cuentas individuales de trabajadoras y trabajadores de 70 a 75 años de edad, tanto del IMSS como del ISSSTE, que estén inactivas y pasarlas al Fondo de Pensiones para el Bienestar.

Comparto la opinión de la candidata a senadora, Verónica Juárez Piña en torno a que  “la propuesta afectaría a las y los trabajadores más pobres del país, es decir, a quienes no pudieron alcanzar una pensión y que no han dispuesto de los pocos recursos que pudieron ahorrar durante años por falta de una campaña de información por parte tanto de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro como de las propias Afores”.

La ley vigente de las Afores establece que la y el trabajador que haya cumplió la edad para el retiro pueden disponer de sus recursos ahorrados en su Afore o, en caso de defunción, pueden hacerlo sus beneficiarios.

López Obrador plantea utilizar este ahorro no reclamado para financiar en parte el Fondo de Pensiones para el Bienestar lo que no sólo es una propuesta inviable financieramente sino insuficiente para resolver la crisis del sistema de pensiones.

El fondo tendría que tener certeza jurídica y financiera. Proponer financiarlo inicialmente con recursos de las y los trabajadores que no han dispuesto de su ahorro para el retiro y a largo plazo con las ganancias de las mega obras,  simplemente es inviable porque hasta el momento, y todo indica para el resto de su operación, estas obras son elefantes blancos que tendrán que ser sostenidas con recursos públicos.

Amenazan los legisladores de oposición, PAN, PRI y PRD,  promover una acción de inconstitucional para anular la reforma que será aprobada por la mayoría rampante de Morena, PVEM y PT en la Cámara Baja y seguramente la SCJN revertirá tal situación.

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El apunte del director

  • El quinto partido está más cerca que nunca

    La Selección Mexicana de futbol se encuentra ante una oportunidad histórica. Después de que concluya la fase de grupos como líder de su sector tras imponerse con autoridad al representativo de Corea y de República Checa, el camino hacia el anhelado quinto partido luce más despejado que en cualquier otra Copa del Mundo.

    Durante décadas, el famoso "quinto partido" se convirtió en una especie de maldición para el futbol mexicano. Generaciones enteras de jugadores se quedaron a las puertas de romper esa barrera psicológica y deportiva que ha perseguido al Tricolor desde que se instauró el actual formato de competencia. Sin embargo, el Mundial de 2026 ofrece condiciones inéditas que pueden cambiar la historia.

    Hay que considerar para este apunte que, al ser 48 selecciones, pues el quinto partido en realidad sería el cuarto con menos equipos.

    Terminar en el primer lugar del grupo no es un detalle menor. Significa evitar en la siguiente ronda a una potencia mundial y enfrentar a un tercer lugar clasificado, un rival que, al menos en el papel, tendría menor jerarquía futbolística. Pero existe otro factor que juega a favor de México y que podría resultar determinante: la localía.

    El Estadio Azteca volverá a convertirse en el escenario de las grandes gestas nacionales. El Coloso de Santa Úrsula no es un estadio cualquiera. Su historia, su ambiente y sus más de dos mil metros de altitud sobre el nivel del mar representan una ventaja competitiva que pocas selecciones pueden presumir. Ahí han sufrido campeones del mundo, ahí se han escrito páginas legendarias del futbol internacional y ahí la Selección Mexicana suele multiplicar su rendimiento.

    Si los pronósticos se cumplen y México supera con éxito la ronda de eliminación directa frente al tercer lugar clasificado, el tan esperado quinto partido también se disputaría en el Azteca. Nuevamente, el Tricolor tendría de su lado a más de 80 mil aficionados convertidos en un auténtico jugador número doce, además de unas condiciones climáticas y geográficas que suelen incomodar a los visitantes.

    Por supuesto, a partir de los cuartos de final ya no existen rivales sencillos. Del otro lado aparecería una selección de primer nivel, una potencia acostumbrada a disputar las instancias definitivas de los mundiales. Sin embargo, incluso esos gigantes tendrían que enfrentar la presión de un estadio volcado completamente a favor del equipo mexicano y adaptarse a una altitud que históricamente ha sido un factor determinante.

    La ilusión, por primera vez en mucho tiempo, parece sustentarse en argumentos deportivos y no solamente en el entusiasmo de la afición. México ha mostrado orden táctico, personalidad y una generación de futbolistas que entiende la trascendencia de jugar un Mundial en casa. Además, el cuerpo técnico ha sabido gestionar la presión y aprovechar las ventajas que ofrece ser anfitrión.

    Por ello, no resulta exagerado pensar que el famoso quinto partido está al alcance de la mano. Más aún, existen condiciones reales para creer que el Tricolor puede ir más allá y buscar el sexto encuentro, una hazaña que colocaría a esta generación en el sitio más alto de la historia del futbol mexicano.

    El sueño ya no parece una utopía. El Azteca está listo, la afición está entregada y la Selección tiene el destino en sus manos. La oportunidad es inmejorable. Ahora corresponde al Tricolor convertir la ilusión de millones de mexicanos en una realidad que el país ha esperado durante décadas.