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Inversión fija bruta en México avanza a su mayor ritmo en dos años

06 Oct 2026
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Inversión fija bruta en México avanza a su mayor ritmo en dos años Imagen tomada de: https://x.com/INEGI_INFORMA
  • Favorece impulso de la inversión privada, que durante julio registró el más grande crecimiento de los últimos 30 meses

La inversión productiva en México reportó en julio su mayor avance en dos años, con un mayor dinamismo en la privada y una desaceleración en la hecha por el sector público.

La formación bruta de capital fijo avanzó 6.0 por ciento anual en el séptimo mes, arriba del 5.8 por ciento del mes previo, y a su mayor ritmo desde julio del 2024, según cifras desestacionalizadas del INEGI.

La inversión contratada por el sector privado avanzó 5.9 por ciento anual en julio, lo que implicó una aceleración desde el 3.9 por ciento del mes previo, y además fue la cifra más elevada en 30 meses. En tanto, la inversión contratada por el sector público perdió dinamismo y avanzó 6.9 por ciento anual, lo que implicó una fuerte desaceleración desde el 17.3 por ciento de junio.

De acuerdo con James Salazar, subdirector de análisis económico en Kapital Grupo Financiero, la inversión privada tiene un gran peso en la economía y creció en julio al invertir en maquinaria y equipo, un rubro que amplía la capacidad productiva.

Señaló que esto demuestra que el empresariado mexicano comienza a concretar sus planes de inversión, lo que impulsará la productividad y eventualmente respaldará al otro motor de la economía, que es el consumo privado.

Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, dijo que las cifras confirman que se está dando una recuperación de la inversión, en comparación con la primera mitad del año, pero se observó una desaceleración en la inversión del sector público, lo que podría limitar el ritmo de recuperación de la inversión total en los últimos meses del año.

“El crecimiento de la inversión en julio es una buena noticia para México, pero todavía insuficiente para hablar de una recuperación sostenida de los flujos de inversión y de la confianza para invertir. Lo anterior limita el crecimiento económico de México en el corto, mediano y largo plazo”, señaló.

Construcción lidera el avance de la inversión

Según los datos del Inegi, la construcción creció 6.9 por ciento anual, y a su interior, la construcción residencial creció 9.2 por ciento y la no residencial 4.0 por ciento. 

Pero la sorpresa vino por el lado de la inversión en maquinaria y equipo, con un avance de 4.9 por ciento, su máximo crecimiento en 23 meses.

El gasto en maquinaria y equipo de origen nacional cayó 3.1 por ciento anual, con un retroceso de 0.8 por ciento en equipo de transporte y de 5.3 por ciento en maquinaria, equipo y otros bienes. Por el lado de las importaciones, el rubro creció 9.9 por ciento, con una reducción en equipo de transporte de 7.9 por ciento y una alza de 14 por ciento en maquinaria y equipo.

Eduardo Valle, economista de Coppel, señaló que, si bien la reactivación de la construcción ha sido uno de los pilares en los últimos meses, particularmente por el programa de vivienda impulsado por el Gobierno Federal, durante julio el principal impulsor se ubicó en la compra de maquinaria y equipo, especialmente de origen importado. “Esto es una buena señal, pues significa que las empresas modernizan o amplían su capacidad productiva”, dijo.

Iván Arias, director de Estudios Económicos en Banamex, calificó como muy positivos los datos de inversión, los cuales muestran una recuperación tras haber sido el principal lastre económico el año pasado.

Destacó a El Financiero TV que la inversión en construcción ha sido lo que ha sostenido al indicador en el año, sobre todo en el sector público, pero también en el privado. No obstante, aclaró que la más importante es la inversión privada no residencial, enfocada en la instalación de plantas y parques industriales, al igual que la inversión privada en maquinaria y equipo, las cuales se presentan débiles en el acumulado, a pesar del repunte en el mes de julio.

Cautela hacia adelante con la inversión en México

Hacia delante, la fuerza de la tendencia de la inversión del sector privado aún no es clara debido a la falta de confianza de los empresarios, tanto en el ámbito nacional como en el internacional, por lo que se desconoce si este crecimiento persistirá, advirtió Arias.

Consideró que tendría que observarse una mejoría sustancial en la inversión privada para ver una tendencia de mayor aceleración en la inversión.

Para ello, dijo, es clave una mejoría en la confianza para invertir, ya que todavía hay un elevado entorno de incertidumbre por temas externos, pero también por temas internos, en los que hay que avanzar para apuntalar aún más la inversión privada, que como proporción del PIB está lejos de niveles que podrían llevar a un crecimiento más acelerado en el mediano plazo.

Para Valle, un aumento sostenido de la inversión hacia el cierre del año y el siguiente dependerá en buena medida del relevo de la inversión privada como principal impulsor. “Esperamos que continúe la recuperación de la inversión con un componente privado todavía cauteloso y la construcción como soporte”, dijo.

En Banco Base estiman que la inversión fija bruta acumulará en el año un crecimiento de 2.0 por ciento anual y en Banamex prevén que el avance será de 1.5 por ciento.

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • Octubre 2026

    Una decapitación orquestada desde la 4T

    La decapitación de la estatua del expresidente Felipe Calderón en Los Pinos no puede reducirse a una anécdota de protesta sindical ni mucho menos justificarse como un simple acto simbólico contra quien decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro en 2009. Lo ocurrido es un acto de vandalismo dentro de un recinto administrado por el Estado y, por ello, plantea una pregunta elemental: ¿cómo fue posible que un grupo de manifestantes ingresara, destruyera una escultura y se paseara con su cabeza sin que la seguridad del lugar lo impidiera?

    Los hechos están documentados. Integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas, azuzados por Jesús Ramírez Cuevas, asesor presidencial, ingresaron al Complejo Cultural Los Pinos después de manifestarse contra Calderón, quien participaba en el Foro América Libre 2026. Los inconformes encontraron la estatua en el suelo, donde permanecía desde que un árbol la derribó en 2025, y procedieron a golpearla hasta desprenderle la cabeza. Uno de los participantes incluso caminó con ella antes de arrojarla contra el piso.

    La primera responsabilidad del gobierno es por omisión. Durante más de un año permitió que una pieza perteneciente al acervo histórico de Los Pinos permaneciera abandonada en el suelo. En julio de 2025, la dirección del complejo había anunciado que sería restaurada y reinstalada; eso no ocurrió.

    La segunda responsabilidad es todavía más grave: la incapacidad o falta de voluntad de la seguridad del recinto para impedir su destrucción. Los reportes disponibles señalan que durante el vandalismo no hubo intervención policial ni del personal encargado de proteger el Centro Cultural.

    Y allí aparece el problema político.

    No existe hasta ahora evidencia pública que permita asegurar que la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó la agresión o que Jesús Ramírez instruyó al SME para destruir la estatua. Afirmarlo como hecho sin pruebas desviaría la atención de algo que sí puede exigirse al gobierno: explicar por qué permitió que ocurriera dentro de un inmueble bajo responsabilidad federal y por qué nadie protegió un bien que formaba parte del recinto.

    Porque el Estado de derecho también se defiende cuando el personaje agraviado es un adversario político.

    Felipe Calderón puede ser cuestionado por sus decisiones de gobierno; el SME tiene todo el derecho de repudiar la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, protestar contra el expresidente y exigir justicia por lo que considere agravios históricos. Lo que nadie tiene derecho a hacer es sustituir la protesta por la destrucción de bienes dentro de instalaciones públicas.

    Un gobierno democrático no puede administrar la legalidad dependiendo de quién sea la víctima. Si mañana un grupo contrario a López Obrador destruyera una estatua suya dentro de un recinto federal mientras los guardias observan pasivamente, el oficialismo reclamaría —con razón— la aplicación de la ley.

    Ese mismo principio debe valer para Calderón.

    La escena de Los Pinos es particularmente desafortunada porque convierte la intolerancia política en espectáculo: una estatua decapitada, una cabeza paseada como trofeo y una autoridad aparentemente incapaz de detener la destrucción.

    La Presidencia y la Secretaría de Cultura deberían explicar qué ocurrió, quién tenía bajo su responsabilidad la seguridad del complejo, por qué no intervino y qué consecuencias habrá.

    No hacerlo significaría enviar un mensaje peligroso: que en México existen actos de vandalismo tolerables dependiendo de contra quién se cometan.

    Y cuando el poder comienza a seleccionar qué patrimonio merece protección y qué adversario merece el abandono, lo que termina decapitado no es solamente una estatua.

    Es el principio elemental de que la ley debe aplicarse a todos por igual.