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México evalúa absorber 40 mil mdd de deuda de Pemex

09 May 2024
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México evalúa absorber 40 mil mdd de deuda de Pemex Imagen tomada de: https://twitter.com/Pemex
  • El Gobierno de México analiza la opción de recomprar bonos de Pemex o emitir deuda soberana, con el fin de apoyar a la compañía más endeudada

 

México estudia opciones para absorber hasta 40 mil millones de dólares en deuda de Pemex, el equivalente a lo que vencerá en el próximo período presidencial, dijo uno de sus principales funcionarios financieros a inversionistas en Nueva York.

 

El Gobierno está considerando opciones que podrían incluir la recompra de bonos emitidos por la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) o la emisión de deuda soberana para financiar las compras, dijo el subsecretario de Hacienda, Gabriel Yorio, a los inversionistas, según personas que participaron en la reunión. El plan sería gradual y se ejecutaría a lo largo de los próximos seis años, y cualquier operación significativa requeriría cambios legislativos, dijo en la reunión.

 

Yorio declinó dar detalles a los inversionistas sobre la opción por la que se inclina el Gobierno. Otros caminos potenciales incluyen eliminar más impuestos y pasar a una política de pago de dividendos, dijo una de las personas. También indicó que espera ser nombrado para un puesto en la Secretaría de Hacienda o en Pemex en la próxima Administración, agregaron las personas, que pidieron no ser identificadas debido a que la conversación fue de carácter confidencial.

 

Los bonos soberanos de México cayeron este jueves, mientras que los instrumentos emitidos por Pemex subieron, registrando algunas de las mayores ganancias entre las empresas de los mercados emergentes. La deuda a más largo plazo de la empresa con vencimiento en 2050 se negociaba en torno a 70 centavos de dólar, lo que subraya el nerviosismo de los inversionistas sobre cómo México planea abordar la enorme carga de deuda de la compañía en el largo plazo.

 

“Obviamente, esto es positivo para Pemex y lo suficientemente bueno como para asustar a cualquiera que esté en el lado equivocado de la operación”, dijo William Snead, estratega de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria SA. “Están reafirmando el apoyo a Pemex, que es una continuación de lo que ya hemos visto y esto es bueno para justificar el repunte de los precios de los bonos”.

 

Pemex, el mayor desafío de la próxima presidenta de México

Yorio está a las órdenes del secretario de Hacienda, Rogelio Ramírez de la O, a quien la candidata presidencial Claudia Sheinbaum ha instado públicamente para que permanezca en su puesto en su campaña por mantener al partido gobernante en el poder.

 

Un portavoz de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios enviada el miércoles fuera del horario laboral. Pemex tampoco respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.

 

Pemex se erige como uno de los mayores retos que heredará la próxima presidenta de México, dada la carga de deuda de 102.000 millones de dólares de la empresa, la que ha aumentado tanto en los últimos años que ha obstaculizado el acceso al mercado.

 

Sheinbaum dijo a Bloomberg el mes pasado que el Gobierno trabajaría para refinanciar la deuda de Pemex antes de los grandes vencimientos que se avecinan en 2025. Si bien el Gobierno ha dicho que cubriría la mayor parte de la deuda que vence este año, tiene otros 6.800 millones de dólares en bonos que vencen el próximo año.

 

El presidente en ejercicio, Andrés Manuel López Obrador, ha apuntalado financieramente a la empresa en los últimos años, otorgando a Pemex alrededor de 80.000 millones de dólares en apoyo en forma de inyecciones de efectivo y exenciones fiscales desde que llegó al poder en 2018. Las elecciones de México se celebrarán el 2 de junio, con una transición de poder a principios de octubre.

 

La producción de petróleo de Pemex se ha desplomado a la mitad desde su máximo hace unas dos décadas. La empresa se ha visto asolada por accidentes, derrames de petróleo y fugas de metano, mientras que el dinero que podría destinarse a reparar infraestructura obsoleta se gasta en el pago de intereses y facturas impagas.

 

Ramírez de la O dijo esta semana que el Gobierno mexicano seguiría proporcionando apoyo financiero directo a Pemex mientras refinancia su deuda, y que la empresa y el Gobierno también empezarían a estudiar opciones de reducción de costos para apuntalar las finanzas de la petrolera.

 

“Si finalmente el Gobierno termina trasladando parte de la deuda de Pemex a su balance, significará un deterioro” de las perspectivas fiscales de la nación, dijo Guido Chamorro, codirector de deuda en divisas fuertes de mercados emergentes de Pictet Asset Management en Londres. “En otras palabras, deberíamos empezar a ver a México emitir más eurobonos”.

 

Con información de: El Financiero


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El apunte del director

  • JUNIO 2026
    La verdadera amenaza a la soberanía mexicana 

    La relación entre los gobiernos de la presidenta Claudia Sheinbaum y Donald Trump atraviesa uno de sus momentos más complejos y delicados. Más allá de las diferencias ideológicas naturales entre una mandataria identificada con la izquierda latinoamericana y un presidente estadounidense de corte nacionalista y conservador, el punto de choque se encuentra en un tema que afecta directamente a ambas naciones: el poder del crimen organizado y la presencia de actores políticos vinculados con estructuras criminales.

    Durante años, el narcotráfico dejó de ser únicamente un problema de seguridad pública para convertirse en un fenómeno que permeó instituciones, gobiernos locales y estructuras de poder regional. Hoy, vastas zonas del territorio nacional se encuentran bajo la influencia o control de organizaciones criminales que desafían al Estado mexicano, imponen reglas, cobran extorsiones, controlan economías enteras y limitan el ejercicio pleno de la autoridad.

    Desde la óptica de Washington, estos grupos representan una amenaza directa para la seguridad de Estados Unidos por el tráfico de drogas, especialmente fentanilo, así como por sus redes financieras y de contrabando. Sin embargo, la discusión no debería centrarse únicamente en el impacto que tienen al norte de la frontera. La primera víctima de los cárteles ha sido México.

    Por ello resulta cuestionable la narrativa oficial que presenta cualquier señalamiento extranjero sobre la infiltración criminal en la política mexicana como una agresión a la soberanía nacional. La soberanía no se vulnera cuando se denuncia la presencia de criminales en las estructuras de gobierno; la soberanía se debilita cuando grupos delincuenciales sustituyen al Estado, controlan municipios enteros y condicionan la vida de millones de ciudadanos.

    En ese contexto, el discurso pronunciado por la presidenta Sheinbaum en la Plaza de la República, donde denunció supuestas intenciones de injerencia extranjera y advertencias sobre intentos de influir en los procesos electorales mexicanos, parece haber elevado innecesariamente la tensión bilateral. En lugar de privilegiar la prudencia diplomática, el mensaje adquirió un tono de confrontación que difícilmente contribuirá a mejorar una relación estratégica para ambos países.

    México y Estados Unidos comparten una de las fronteras más dinámicas del mundo, intercambios comerciales superiores a cientos de miles de millones de dólares al año y desafíos comunes en materia migratoria, económica y de seguridad. Convertir las diferencias en un conflicto político permanente no beneficia a ninguna de las dos naciones.

    La preocupación de Washington respecto a posibles vínculos entre funcionarios públicos y organizaciones criminales puede resultar incómoda para el gobierno mexicano, pero ignorarla o descalificarla mediante discursos nacionalistas no resolverá el problema de fondo. La pregunta central no es si existe presión extranjera, sino qué tan profunda es la penetración del crimen organizado en determinadas regiones y estructuras políticas del país.

    La historia reciente demuestra que los cárteles han logrado construir redes de protección política que les permiten operar con impunidad. Negar esa realidad sería tan irresponsable como aceptar sin pruebas cualquier acusación proveniente del extranjero. Lo que corresponde es fortalecer las instituciones de procuración de justicia, transparentar las investigaciones y garantizar que nadie esté por encima de la ley.

    La defensa de la soberanía nacional debe comenzar por recuperar plenamente el control territorial del Estado mexicano. Mientras existan regiones donde las organizaciones criminales ejerzan funciones que corresponden a las autoridades legítimas, cualquier discurso patriótico corre el riesgo de convertirse en una simple declaración retórica.

    La relación entre Trump y Sheinbaum será inevitablemente complicada por sus diferencias de visión política. Sin embargo, el mayor desafío no debería ser la confrontación verbal entre ambos gobiernos, sino la construcción de mecanismos eficaces para combatir a quienes verdaderamente amenazan la estabilidad de México: las organizaciones criminales y sus redes de protección política.

    Porque la soberanía no se pierde cuando un aliado cuestiona la actuación de un gobierno. La soberanía se pierde cuando el Estado deja de ejercer plenamente su autoridad sobre su propio territorio.