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Ricardo Monreal pide a Sheinbaum una reforma electoral consensuada

07 Ago 2025
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Ricardo Monreal pide a Sheinbaum una reforma electoral consensuada Imagen tomada de: https://x.com/RicardoMonrealA
  • El diputado de Morena, Ricardo Monreal, propone crear un grupo plural para comenzar la discusión con todos los actores de la sociedad

El líder de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, pidió a la presidenta Claudia Sheinbaum que la propuesta de una reforma electoral debe ser “de consenso” y con la participación de la oposición.

También propuso que para el debate de la iniciativa “se debe construir un grupo plural para comenzar la discusión; eso sí creo, y que sea un debate democrático y técnico, que logremos la pluralidad y un consenso. Ojalá y sea unánime para construir esta reforma”, dijo.

“Nosotros fuimos opositores y por eso (lo) creo. No creo en el exterminio de la oposición, no creo en la liquidación de la oposición, no creo en (su) desaparición”, indicó.

No obstante, advirtió que para lograr eso se requiere, al mismo tiempo, de una oposición “seria y responsable”. Explicó que “para mí, la oposición, a la que respeto, no ha sabido interpretar lo que la población está queriendo de una oposición responsable”, dijo.

Precisó que “a mí me gustaría una oposición seria, racional (y) comprometida con el país, una oposición propositiva”. Porque “durante estos meses de inicio del gobierno, la oposición se ha dedicado sólo a golpear a la presidenta, a Morena, a la ‘4T’ y la gente responde con 80% de respaldo a la (mandataria)”.

 

Por eso “creo que los de la oposición no están viendo lo que (sucede) en la realidad. Hay una desconexión de la oposición con la población. Eso es delicado y triste, porque el régimen de partidos no se fortalece y no hay un entendimiento y una vinculación”, estimó.

Con información de: El Financiero

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El apunte del director

  • MARZO 2026

    EN COAPA NO SE VIVE DEL PASADO, SE VIVE DE GANAR CAMPEONATOS

    El 4-1  no fue solamente una derrota. Fue un golpe directo al orgullo de un club que no está acostumbrado a que lo exhiban en su propia casa. Club América fue superado de principio a fin por Tigres UANL, y la herida duele más porque el tricampeonato reciente había elevado la vara a niveles casi imposibles.

    Hoy el americanismo no discute un mal partido. Discute el rumbo.

    La gestión de André Jardine, que hace meses era intocable por los títulos conquistados, comienza a entrar en zona de turbulencia. El crédito del tricampeonato no es infinito. Y cuando el equipo pierde identidad, intensidad y carácter en casa, la memoria del éxito se vuelve frágil.

    El reclamo en tribunas y redes es claro: El América no puede verse así. No puede ser vulnerable en defensa, predecible en ataque y emocionalmente desbordado ante un rival directo. La goleada ante Tigres no solo expone errores tácticos; expone dudas estructurales.

    En Coapa lo saben.

    Emilio Azcárraga Jean no suele actuar por impulso, pero tampoco es ajeno a la presión de resultados. La historia del club está construida sobre decisiones firmes cuando el proyecto pierde fuerza. Y aunque públicamente se respalde al entrenador, en privado ya existe un plan alternativo si el campeonato no llega.

    Ese “plan B” tiene nombre conocido.

    Miguel Herrera vuelve a sonar en los pasillos como posibilidad real. El “Piojo” conoce la casa, entiende la exigencia y ha sabido manejar vestidores de alto voltaje. Su figura divide opiniones, pero conecta con una parte del americanismo que hoy exige carácter más que discurso.

    La pregunta de fondo no es si Jardine merece salir. La pregunta es si el equipo muestra señales de reacción suficientes para sostenerlo. Porque en el América no se evalúan procesos largos: se evalúan campeonatos.

    Después de un tricampeonato histórico, la caída sería aún más estruendosa. Y el margen de error, mínimo.

    Y cuando el América pierde 4-1 en casa, el banquillo siempre tiembla.

    Pero hay otro espejo que empieza a reflejar inquietud. La Selección Mexicana de Fútbol también transita un momento de exigencia máxima rumbo a la próxima Copa del Mundo. El famoso “quinto partido” ya no es suficiente en el discurso colectivo; hoy se habla del sexto como meta mínima. Si México vuelve a quedarse antes de esa barrera simbólica, el impacto no será solo deportivo, será estructural.

    América y la Selección parecen caminos distintos, pero podrían encontrarse en el mismo punto: el de las decisiones drásticas. Si el club no levanta la corona y el Tri no rompe el techo histórico, el mensaje sería claro: los ciclos se agotan incluso después del éxito. Y entonces, tanto en Coapa como en el proyecto nacional, la palabra renovación dejaría de ser amenaza para convertirse en obligación.