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Información de los Estados: 07 de octubre de 2025

07 Oct 2025
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Información de los Estados: 07 de octubre de 2025 Imagen tomada de: https://x.com/conagua_clima

Esperan por ayuda mil damnificados de Erick
(07-10-2025) El Universal

La Unión de Comités de Barrios, Colonias y Fraccionamientos de Pinotepa Nacional denunció que más de mil damnificados por el huracán Erick no han recibido ningún tipo de atención del gobierno a casi cuatro meses de los daños causados por el fenómeno natural. Los damnificados, puntualizó, son principalmente las familias más pobres de la periferia de este municipio de la Costa de Oaxaca.

 

 

Las pesquisas al círculo financiero de Adán Augusto
(07-10-2025) El Universal

El paso de Adán Augusto López por la gubernatura de Tabasco y la Secretaría de Gobernación incluyó a un grupo de empresarios y operadores financieros que están siendo arrastrados con los escándalos que envuelven al notario "más prolífico" del sureste. Uno de los más visible de esa red es Fernando Padilla Farfán, empresario poblano-veracruzano que acumuló más de 2 mil millones de pesos en contratos con gobiernos morenistas a través de firmas como FMedical, Aspen Construcciones y Línea Médica del Sur. Con el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y la llegada de Adán Augusto a Gobernación, Padilla extendió su negocio a Chiapas, Tabasco, Quintana Roo, Baja California y Michoacán, proveyendo unidades médicas móviles y hospitales bajo el sello de IMSS-Bienestar.

 

 

Van por unificación de sistema de salud
(07-10-2025) Reforma

En 2027 arrancará la unificación del sistema nacional de salud pública, con lo que los derechohabientes podrán atenderse en cualquier subsistema, sin importar su afiliación, anunció ayer la Presidenta Claudia Sheinbaum. Explicó que en enero de 2026 se iniciará un registro al Sistema de Salud Nacional. "Todos van a tener una credencial, si son del ISSSTE, si son del IMSS, si son del IMSS Bienestar, de acuerdo con lo que ellos nos digan o con lo que cada persona diga, para ver si se puede compartir su historial médico entre las tres instituciones; porque el objetivo es generar un esquema para que, a partir de 2027", afirmó.

 

 

Apuesten por Coahuila, pide Manolo Jiménez a la IP durante el North Capital Forum
(07-10-2025) Milenio Diario

El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, invitó a la inversión extranjera a apostar por esta entidad, pues "es el estado industrializado más seguro del país". Además, recalcó que pueden trabajar con paz y libertad, sin molestias ni huelgas laborales.

 

 

Sheinbaum celebra la recuperación en México de más de 2,000 armas de fuego en su gobierno
(07-10-2025) El Independiente

La presidenta Claudia Sheinbaum celebró ayer la recuperación de más de 2,000 armas durante su Gobierno, en el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, a la vez que defendió su estrategia de seguridad para reducir los altos niveles de violencia en el país. Agregó que las armas se recuperaron en Acapulco y Chilpancingo (estado de Guerrero, suroeste); en San Cristóbal de las Casas (Chiapas, sur).

 

 

Proveen empresas sancionadas por EU a gobiernos de BCS, Sinaloa y Sonora
(07-10-2025) El Universal

Surten productos químicos y de laboratorio a universidades públicas, dependencias y a Los Chapitos; la administración de Trump tiene en la mira ala Cartel de Sinaloa: ha castigado a 27 compañías ligadas a esta organización.

 

 

Aprueba 64% de los capitalinos gestión de Clara Brugada: Encuesta EF
(07-10-2025) El Financiero

Comparada con la medición anterior, realizada en julio, la aprobación a Brugada bajó ocho puntos, de 72 por ciento registrado en ese mes, mientras que la desaprobación subió 7 puntos, respecto del 27 por ciento observado hace dos meses.

 

 

Extiende Clara reparto de Agua Bienestar con 6 potabilizadoras más
(07-10-2025) La Razón de México

Clara Brugada, puso en marcha seis nuevas plantas purificadoras del programa Agua Bienestar Atlitic, para la producción de 12 mil garrafones diarios, que significan 72 mil garrafones semanales para atender 400 colonias y prevén llegar a 700 colonias. 

 

Con información de: La Razón de México, El Universal, El Financiero, Reforma, Milenio Diario.

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El apunte del director

  • Agosto 2026

    NO A LA CENSURA

    La libertad de expresión y el derecho a la información no son concesiones graciosas del gobierno ni privilegios de periodistas, concesionarios, conductores o propietarios de medios. Son derechos fundamentales de los ciudadanos y pilares indispensables de cualquier régimen que pretenda llamarse democrático.

    Por eso, desde todos los frentes debemos decir con absoluta claridad: no a la censura.

    El debate sobre los derechos de las audiencias puede parecer, en principio, una discusión técnica relacionada con las obligaciones de los medios electrónicos y las facultades regulatorias del Estado. No lo es. Cuando desde el poder se pretende establecer criterios sobre cómo deben presentarse los contenidos, diferenciar información de opinión o determinar qué puede considerarse adecuado, equilibrado o veraz, aparece inevitablemente una pregunta: ¿quién vigila al vigilante?

    Porque una cosa es defender legítimamente los derechos de las audiencias —recibir información plural, distinguir publicidad de contenidos informativos, proteger a niñas, niños y adolescentes o contar con mecanismos de réplica— y otra muy diferente abrir la puerta para que una autoridad administrativa termine convertida en árbitro de la verdad.

    La Constitución protege la libre manifestación de las ideas y el derecho a buscar, recibir y difundir información. Bajo ninguna circunstancia la defensa de las audiencias debe convertirse en el caballo de Troya para imponer controles editoriales, inhibir opiniones críticas o generar mecanismos de autocensura entre periodistas y medios de comunicación.

    La libertad de expresión también protege las opiniones incómodas, las investigaciones que molestan al poder y las preguntas que los funcionarios preferirían no responder.

    Si el oficialismo pretende elevar el estándar de responsabilidad de los medios de comunicación, debería comenzar por casa.

    Todos los días, desde las conferencias matutinas del gobierno federal, se utiliza una formidable plataforma de comunicación financiada con recursos públicos. Desde allí se informa, se fija agenda, se responde a cuestionamientos y se construye la narrativa gubernamental. Pero también se descalifica a críticos, periodistas, empresarios, organizaciones civiles y adversarios políticos.

    Las conferencias gubernamentales no son espacios privados ni programas partidistas. Son ejercicios oficiales de comunicación pública y, precisamente por ello, deberían encontrarse entre los primeros obligados moral y políticamente a respetar el derecho ciudadano a recibir información verificable, completa y diferenciada de la propaganda.

    Si se exige rigor a una televisora o radiodifusora, el mismo principio tendría que aplicarse a quien habla desde un atril oficial.

    Si se demanda distinguir claramente entre información y opinión, habría que preguntarse cuántas veces en las mañaneras se mezclan datos oficiales con apreciaciones políticas, acusaciones, interpretaciones partidistas y señalamientos contra terceros.

    Si se reclama información veraz a los medios, el gobierno tendría que asumir exactamente la misma responsabilidad cuando presenta cifras, estadísticas o versiones de acontecimientos que después pueden ser confrontadas con información pública.

    Y si verdaderamente se pretende proteger a las audiencias, entonces habría que comenzar por reconocer que los millones de ciudadanos que diariamente reciben información desde Palacio Nacional también son audiencia y poseen exactamente los mismos derechos.

    No puede existir un derecho de las audiencias para los medios privados y otro para la comunicación gubernamental.

    Tampoco puede existir una verdad oficial certificada por el Estado.

    La historia latinoamericana está llena de gobiernos que comenzaron hablando de democratizar la comunicación, combatir abusos mediáticos o garantizar información responsable y terminaron construyendo instrumentos para presionar económicamente, sancionar administrativamente o silenciar políticamente a las voces incómodas.

    México no puede recorrer ese camino.

    Los excesos de los medios deben combatirse con derecho de réplica, códigos de ética, defensorías de audiencias, transparencia y mecanismos jurídicos claramente delimitados. Las falsedades deben confrontarse con hechos. Los abusos deben someterse a la ley. Pero las opiniones no pueden quedar sujetas al criterio político de funcionarios o burócratas.

    Mucho menos cuando el propio gobierno es uno de los principales actores de la disputa pública.

    La libertad de expresión pierde sentido si solamente protege a quienes coinciden con el poder. Su verdadera importancia aparece cuando garantiza el derecho a cuestionarlo.

    Por eso resulta indispensable que periodistas, medios, organizaciones civiles, universidades, especialistas y ciudadanos permanezcan atentos ante cualquier disposición que pueda transformarse en una herramienta de control editorial.

    Defender la libertad de expresión no significa defender los errores, excesos o intereses de los medios. Significa defender el derecho de los ciudadanos a escuchar todas las voces y decidir por sí mismos en quién creer.

    La democracia necesita mejores medios, pero también necesita mejores gobiernos y una comunicación pública sometida al mismo escrutinio que pretende imponer a los demás.

    Si desde el poder quieren hablar seriamente del derecho de las audiencias, adelante.

    Pero que empiecen por casa.

    Que transparenten, documenten y sustenten lo que se afirma desde las tribunas oficiales. Que respeten la crítica. Que respondan las preguntas incómodas. Que distingan información pública de propaganda política.

    Y, sobre todo, que entiendan algo elemental: El gobierno no es propietario de la verdad ni puede convertirse en censor de quienes lo cuestionan.

    Frente a cualquier intento de controlar la información, venga de donde venga, la respuesta de una sociedad democrática debe ser inequívoca:

    No a la censura. Sí a la libertad de expresión. Sí al derecho de los ciudadanos a estar informados.