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Celebra Coahuila a las personas adultas mayores con actividades culturales durante agosto

25 Ago 2026
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Celebra Coahuila a las personas adultas mayores con actividades culturales durante agosto Imagen tomada de: https://coahuila.gob.mx/
  • La Secretaría de Cultura realiza un programa especial 

En el marco de las celebraciones dedicadas a las personas adultas mayores durante agosto, la Secretaría de Cultura de Coahuila desarrolla una programación especial que reconoce su experiencia, memoria y aportaciones a la sociedad, a través de actividades que promueven la lectura, el cine, la música, la convivencia y la expresión creativa. La agenda contempla acciones en distintos espacios culturales del estado, con propuestas pensadas para disfrutar, compartir y fortalecer los vínculos entre generaciones.

“En la Secretaría de Cultura creemos que la cultura debe acompañarnos en todas las etapas de la vida y que nuestros adultos mayores tienen mucho que aportar desde sus historias, sus recuerdos y sus conocimientos. Cada actividad que realizamos es también una manera de decirles que son importantes, que su voz cuenta y que queremos seguir construyendo espacios donde puedan encontrarse, participar y disfrutar de la cultura”, señaló la secretaria de Cultura, Esther Quintana Salinas.

Como parte de esta programación, ya se llevó a cabo en Sabinas la actividad “Un día con los abuelos”, que incluyó la proyección de la película Ustedes los ricos y un juego de Lotería Mexicana en el Museo Francisco Villa. Asimismo, se realizará la entrega de libros y revistas “Lectores y Libros”, coordinada con el Centro Estatal del Adulto Mayor y con la participación de mediadores de lectura.

“Celebrar a nuestros adultos mayores también significa reconocer la riqueza que existe en sus experiencias y en todo aquello que han transmitido a sus familias y comunidades. Desde la cultura queremos contribuir a que esta etapa de la vida se viva con alegría, participación y nuevas experiencias. Agradezco especialmente al gobernador Manolo Jiménez Salinas por su respaldo permanente a las acciones culturales, porque su apoyo nos permite llevar programas que ponen a las personas en el centro y acercan la cultura a más coahuilenses”, agregó Esther Quintana Salinas.

La programación continuará con “Baile del Recuerdo”, el 26 de agosto a las 11:00 horas, en el Museo de la Revolución Mexicana, en Saltillo, con la participación de la Banda de Música del Estado de Coahuila, bajo la dirección de José Luis Ulloa Pedroza.

El 27 de agosto a las 11:00 horas, en el Centro Estatal del Adulto Mayor de Saltillo, se realizará “Lectura en voz alta: Raíces, memoria y palabra”, con la participación de mediadores de lectura, así como la entrega de libros y revistas.

El 28 de agosto, de 11:00 a 18:00 horas, el Museo del Sarape y Trajes Mexicanos, en Saltillo, será sede del taller “Tarjeta ¡Feliz día de los Abuelos!”, coordinado con el Centro Estatal del Adulto Mayor y dirigido a todo público.

La agenda concluirá el 30 de agosto con dos actividades. A las 12:30 horas, en el Asilo Betania Santamaría, en Allende, se realizará “Entrega de libros y lectura en voz alta: Raíces, memoria y palabra”, coordinada por el grupo Restaurando Amor. Ese mismo día, a las 18:00 horas, el Paseo Capital, en Saltillo, será escenario del “Concierto a los Abuelos”, con la participación de la Banda de Música del Estado, bajo la dirección de José Luis Ulloa Pedroza. Esta presentación será apta para todo público y es organizada por la propia Banda de Música del Estado.

Con estas acciones, la Secretaría de Cultura refrenda su compromiso de acercar el arte y la cultura a las personas adultas mayores, generando espacios de convivencia, aprendizaje y disfrute que reconozcan su trayectoria y fortalezcan su participación en la vida cultural de Coahuila. Todas las actividades son gratuitas.

 

Con información: https://coahuila.gob.mx/

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El apunte del director

  • Octubre 2026

    Una decapitación orquestada desde la 4T

    La decapitación de la estatua del expresidente Felipe Calderón en Los Pinos no puede reducirse a una anécdota de protesta sindical ni mucho menos justificarse como un simple acto simbólico contra quien decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro en 2009. Lo ocurrido es un acto de vandalismo dentro de un recinto administrado por el Estado y, por ello, plantea una pregunta elemental: ¿cómo fue posible que un grupo de manifestantes ingresara, destruyera una escultura y se paseara con su cabeza sin que la seguridad del lugar lo impidiera?

    Los hechos están documentados. Integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas, azuzados por Jesús Ramírez Cuevas, asesor presidencial, ingresaron al Complejo Cultural Los Pinos después de manifestarse contra Calderón, quien participaba en el Foro América Libre 2026. Los inconformes encontraron la estatua en el suelo, donde permanecía desde que un árbol la derribó en 2025, y procedieron a golpearla hasta desprenderle la cabeza. Uno de los participantes incluso caminó con ella antes de arrojarla contra el piso.

    La primera responsabilidad del gobierno es por omisión. Durante más de un año permitió que una pieza perteneciente al acervo histórico de Los Pinos permaneciera abandonada en el suelo. En julio de 2025, la dirección del complejo había anunciado que sería restaurada y reinstalada; eso no ocurrió.

    La segunda responsabilidad es todavía más grave: la incapacidad o falta de voluntad de la seguridad del recinto para impedir su destrucción. Los reportes disponibles señalan que durante el vandalismo no hubo intervención policial ni del personal encargado de proteger el Centro Cultural.

    Y allí aparece el problema político.

    No existe hasta ahora evidencia pública que permita asegurar que la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó la agresión o que Jesús Ramírez instruyó al SME para destruir la estatua. Afirmarlo como hecho sin pruebas desviaría la atención de algo que sí puede exigirse al gobierno: explicar por qué permitió que ocurriera dentro de un inmueble bajo responsabilidad federal y por qué nadie protegió un bien que formaba parte del recinto.

    Porque el Estado de derecho también se defiende cuando el personaje agraviado es un adversario político.

    Felipe Calderón puede ser cuestionado por sus decisiones de gobierno; el SME tiene todo el derecho de repudiar la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, protestar contra el expresidente y exigir justicia por lo que considere agravios históricos. Lo que nadie tiene derecho a hacer es sustituir la protesta por la destrucción de bienes dentro de instalaciones públicas.

    Un gobierno democrático no puede administrar la legalidad dependiendo de quién sea la víctima. Si mañana un grupo contrario a López Obrador destruyera una estatua suya dentro de un recinto federal mientras los guardias observan pasivamente, el oficialismo reclamaría —con razón— la aplicación de la ley.

    Ese mismo principio debe valer para Calderón.

    La escena de Los Pinos es particularmente desafortunada porque convierte la intolerancia política en espectáculo: una estatua decapitada, una cabeza paseada como trofeo y una autoridad aparentemente incapaz de detener la destrucción.

    La Presidencia y la Secretaría de Cultura deberían explicar qué ocurrió, quién tenía bajo su responsabilidad la seguridad del complejo, por qué no intervino y qué consecuencias habrá.

    No hacerlo significaría enviar un mensaje peligroso: que en México existen actos de vandalismo tolerables dependiendo de contra quién se cometan.

    Y cuando el poder comienza a seleccionar qué patrimonio merece protección y qué adversario merece el abandono, lo que termina decapitado no es solamente una estatua.

    Es el principio elemental de que la ley debe aplicarse a todos por igual.