Contáctanos: 5546 8746
Síguenos en:
Fecha:

De lector a escritor con Sofía Segovia cautiva en la Feria Internacional del Libro de Coahuila

06 May 2025
595 veces
De lector a escritor con Sofía Segovia cautiva en la Feria Internacional del Libro de Coahuila Imagen tomada de: https://coahuila.gob.mx/

En el marco de la Feria Internacional del Libro de Coahuila, la escritora mexicana Sofía Segovia presentó su más reciente obra De lector a escritor, un manual concebido para acompañar e inspirar a quienes desean comenzar su camino en la escritura. Acompañada por Susana Cepeda, la autora ofreció una charla íntima y motivadora, en la que abordó los procesos creativos, las dudas del escritor principiante y la importancia de atreverse a contar historias propias.

 

Durante su participación, Segovia compartió con el público un fragmento que resume la intención de su nuevo libro: “Qué cierto es eso de que si no encuentras el libro que necesitas, entonces debes escribirlo tú. Esto te lo digo a ti como invitación, para contagiarte la chispa del atrevimiento. Para recordarte que ese autor que tanto admiras, antes de publicar, empezó, al igual que tú, como lector. ¿Qué hace falta entonces para que des el primer paso? La buena noticia es que el mundo siempre necesitará historias y qué mejor si es la tuya.”

 

El libro está dirigido a quienes desean pasar de ser lectores apasionados a creadores conscientes. A través de ejemplos, ejercicios y consejos prácticos, la autora ofrece herramientas para desarrollar personajes, elegir el género narrativo adecuado, construir diálogos creíbles y evitar errores comunes en la escritura. Más allá de las técnicas, el texto tiene un tono cercano, diseñado para acompañar al lector-escritor en su proceso creativo con confianza y claridad.

 

Sofía Segovia ha desarrollado una carrera literaria sólida y diversa. Nacida en Monterrey, estudió Comunicación en la Universidad de Monterrey con la intención de dedicarse al periodismo. Sin embargo, pronto descubrió otras formas de expresión escrita. Ha sido ghostwriter, coordinadora de imagen y comunicación para campañas políticas locales, y guionista para teatro amateur. Desde 2013 imparte talleres de creación literaria, y algunos de sus alumnos han logrado publicar con éxito.

 

Su primera novela, Noche de huracán, fue publicada en 2010 por CONARTE. No obstante, fue con El murmullo de las abejas (Lumen, 2015) que su nombre alcanzó proyección internacional. Esta novela ha sido traducida a veinte idiomas, incluyendo el inglés, y ha vendido más de 50,000 ejemplares en todo el mundo. En 2019, la editorial Amazon Crossing lanzó la edición en inglés bajo el título The Murmur of Bees, lo que consolidó su presencia en el mercado literario anglosajón, donde recibió reseñas favorables de medios como The Washington Post, Bookriot y Booklist. Actualmente, la obra cuenta con más de un millón de lectores a nivel global.

 

A lo largo de su trayectoria, Segovia ha sido reconocida por su capacidad de combinar una prosa lírica con una sensibilidad profunda hacia la historia, la identidad y la emoción humanas. En El murmullo de las abejas se encuentra una de sus citas más recordadas, que da muestra de esa mirada poética: “Diles que caminen por la sombra. Que escuchen con los ojos, que vean con la piel y que sientan con los oídos, porque la vida nos habla a todos y sólo debemos saber y querer escucharla, verla, sentirla.”

 

Con la presentación de De lector a escritor, Sofía Segovia reafirma su compromiso con la difusión de la literatura no solo como oficio, sino como experiencia vital. Su propuesta es clara: cualquier persona que ame las historias puede aprender a contarlas, siempre que esté dispuesta a mirar el mundo con atención y a trabajar con disciplina. Su intervención en la Feria no solo atrajo a lectores, sino también a quienes desean dar el salto a la escritura, y que encontraron en su voz una guía honesta y alentadora.

 

Así, la participación de Sofía Segovia en la FILC no solo consolidó su presencia como autora consagrada, sino también como formadora de nuevas voces literarias, convencida de que toda historia merece ser contada si nace de la verdad del corazón humano.

 

Con información de: https://coahuila.gob.mx/

Valora este artículo
(0 votos)

El apunte del director

  • Octubre 2026

    Una decapitación orquestada desde la 4T

    La decapitación de la estatua del expresidente Felipe Calderón en Los Pinos no puede reducirse a una anécdota de protesta sindical ni mucho menos justificarse como un simple acto simbólico contra quien decretó la extinción de Luz y Fuerza del Centro en 2009. Lo ocurrido es un acto de vandalismo dentro de un recinto administrado por el Estado y, por ello, plantea una pregunta elemental: ¿cómo fue posible que un grupo de manifestantes ingresara, destruyera una escultura y se paseara con su cabeza sin que la seguridad del lugar lo impidiera?

    Los hechos están documentados. Integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas, azuzados por Jesús Ramírez Cuevas, asesor presidencial, ingresaron al Complejo Cultural Los Pinos después de manifestarse contra Calderón, quien participaba en el Foro América Libre 2026. Los inconformes encontraron la estatua en el suelo, donde permanecía desde que un árbol la derribó en 2025, y procedieron a golpearla hasta desprenderle la cabeza. Uno de los participantes incluso caminó con ella antes de arrojarla contra el piso.

    La primera responsabilidad del gobierno es por omisión. Durante más de un año permitió que una pieza perteneciente al acervo histórico de Los Pinos permaneciera abandonada en el suelo. En julio de 2025, la dirección del complejo había anunciado que sería restaurada y reinstalada; eso no ocurrió.

    La segunda responsabilidad es todavía más grave: la incapacidad o falta de voluntad de la seguridad del recinto para impedir su destrucción. Los reportes disponibles señalan que durante el vandalismo no hubo intervención policial ni del personal encargado de proteger el Centro Cultural.

    Y allí aparece el problema político.

    No existe hasta ahora evidencia pública que permita asegurar que la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó la agresión o que Jesús Ramírez instruyó al SME para destruir la estatua. Afirmarlo como hecho sin pruebas desviaría la atención de algo que sí puede exigirse al gobierno: explicar por qué permitió que ocurriera dentro de un inmueble bajo responsabilidad federal y por qué nadie protegió un bien que formaba parte del recinto.

    Porque el Estado de derecho también se defiende cuando el personaje agraviado es un adversario político.

    Felipe Calderón puede ser cuestionado por sus decisiones de gobierno; el SME tiene todo el derecho de repudiar la desaparición de Luz y Fuerza del Centro, protestar contra el expresidente y exigir justicia por lo que considere agravios históricos. Lo que nadie tiene derecho a hacer es sustituir la protesta por la destrucción de bienes dentro de instalaciones públicas.

    Un gobierno democrático no puede administrar la legalidad dependiendo de quién sea la víctima. Si mañana un grupo contrario a López Obrador destruyera una estatua suya dentro de un recinto federal mientras los guardias observan pasivamente, el oficialismo reclamaría —con razón— la aplicación de la ley.

    Ese mismo principio debe valer para Calderón.

    La escena de Los Pinos es particularmente desafortunada porque convierte la intolerancia política en espectáculo: una estatua decapitada, una cabeza paseada como trofeo y una autoridad aparentemente incapaz de detener la destrucción.

    La Presidencia y la Secretaría de Cultura deberían explicar qué ocurrió, quién tenía bajo su responsabilidad la seguridad del complejo, por qué no intervino y qué consecuencias habrá.

    No hacerlo significaría enviar un mensaje peligroso: que en México existen actos de vandalismo tolerables dependiendo de contra quién se cometan.

    Y cuando el poder comienza a seleccionar qué patrimonio merece protección y qué adversario merece el abandono, lo que termina decapitado no es solamente una estatua.

    Es el principio elemental de que la ley debe aplicarse a todos por igual.