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YUNES, REPROBADO EN VERACRUZ

15 Mar 2017
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Ha resultado tan malo el inicio de la gestión del gobernador veracruzano Miguel Ángel Yunes Linares, que como recurso éste se sigue escudando en echar culpas a la también pésima administración de su antecesor Javier Duarte, y en esa estrategia -ante los magros resultados- el actual gobernador ya ha sido calificado por los veracruzanos quienes lo han reprobado por su falta de seriedad y compromiso a la hora de gobernar.

Es cierto, en Veracruz y al parecer en ninguna otra entidad hay un precedente igual en materia de desvío de recursos públicos, pero también es cierto que en la acusaciones -hasta ahora- ningún caso es concluyente y todo son suposiciones, por lo que en lenguaje de los abogados hay una máxima que señala que el que acusa está obligado a probar.

Nadie duda de la culpabilidad de ahora fugado de la justicia Javier Duarte, y se sabe que en su fechorías hay muchos cómplices, pero todo ello tendrá que ser demostrado por las autoridades judiciales y así lo debe entender Yunes Linares, por lo que debe sacar las manos en ese asunto y dar paso a las investigaciones que en materia penal ha iniciado el ministerio público, en tanto que él y su equipo de gobierno deben dedicarse a atender la problemática local.

Con poco más de los primeros cien días de gestión, de la nueva administración poco se sabe de la atención a temas como la seguridad, el desarrollo económico, el turismo, combate a la pobreza y muchos otros que en campaña prometió el actual mandatario.

Y como no hay resultados, ni programas, ni gobierno, el gobernador Yunes ha dedicado tiempo completo a denostar, inventar y buscar venganza contra su enemigo político Javier Duarte, y en ese afán de ajuste de cuentas lo última ocurrencia fue haber ordenado el encarcelamiento del ex gobernador interino Flavino Ríos, a quien se le acusa de encubrimiento, abuso de autoridad y tráfico de influencias por presuntamente haber facilitado la fuga de Duarte.

Es probable que Flavino sea cómplice de muchas actividades ilícitas con el fugado gobernador, pero será difícil probarle responsabilidad en el hecho de haberlo ayudado a esa fuga, sobre todo porque hasta donde se sabe, el día que eso ocurrió no existía orden ni de presentación ni de aprehensión contra el ahora buscado ex gobernador.

La mañana del sábado pasado, Flavino Río fue detenido en Xalapa cuando este salía de su domicilio, por lo que los conocedores del derecho señalan que más que pruebas para procesar por esa acusación al ex gobernador interino, lo que se ve es una burda acción con tintes políticos con miras a la elección que tendrá la entidad en 2018, donde los veracruzanos renovarán los gobiernos de las alcaldías.

Lo que Yunes busca, está visto, son impactos mediáticos para tratar de legitimar a su gobierno, el cual hasta ahora ha mostrado que no tiene pies ni cabeza. Pero en esa estrategia de venganza contra sus opositores políticos, el actual gobernador parece no haber calculado bien el golpe judicial contra Flavino Ríos, pues si de justicia se habla hay suficientes elementos para pensar que hasta un abogado defensor de oficio podrá sacar de la cárcel al detenido y para ello sólo hay que pensar en el nuevo sistema de justicia penal acusatorio y el debido proceso, lo cual todo indica favorece al acusado.

No se trata de culpar o ex culpar a Duarte ni a Flavino, en este tema lo que debe imperar son los elementos del derecho y la justicia, y para eso serán los abogados de los inculpados los que hagan o dejen de hacer en defensa de sus clientes, hoy lo que se debe observar es que con Yunes Linares Veracruz y su población ha sido engañada, y el daño puede ser igual o peor de como los dejó Javier Duarte. Ese es el punto.

No hay duda, ante los malos resultados del Miguel Ángel Yunes, lo único que le queda a éste es seguir echando culpas a su antecesor, lo cual está bien, pero es posible que muy pronto se le revierta todo ese escenario y tarde o temprano los veracruzanos le empiecen a exigir resultados y como van las cosas, todo indica que serán cuestión de días para que eso suceda, porque si algo ya no hay en Veracruz es ceguera.

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